domingo, 22 de noviembre de 2015

Buenas vibraciones

A menudo oigo hablar de esa gente que parece estar puesta en tu camino para estorbar, que su única meta es desestabilizarte e intentar hacer que tu recorrido sea aun más difícil de lo que ya es. Sin embargo, son menos las personas que saben valorar a aquellas otras que trasmiten "buenas vibraciones", que te apoyan y están dispuestas a sacar sus mejores sonrisas por verte triunfar. Es para esa gente para la que van dedicadas estas palabras.

Personalmente, me gusta entender la vida como un viaje en tren. A lo largo de los años, este tren se va parando en las diferentes estaciones, a las que podemos llamar recuerdos. Cada vez que nuestro tren se detiene, entra y sale gente del vagón. Normalmente damos mucha importancia a los que se van, pero ¿nos paramos a observar a los que entran? En muchas ocasiones esa gente que accede lo hace para siempre pero no reparamos en ello. Por ello propongo abrir más los ojos y centrar la atención en estas personas, pues gracias a ellas podemos sacar energía para dar de nuevo rumbo al viaje.

A veces ni siquiera es necesario hablar con todas, pues sus acciones sirven de enseñanza. A pesar de ello, la comunicación crea lazos y con guardarte tan solo un pellizquito de cada conversación, puedes llegar a construir grandes mensajes que te hacen poco a poco ser mejor persona.

Por otro lado, conocer nuevas personas es llenarte de vida, conocer nuevos mundos, nuevas experiencias y nuevas sensaciones. En un principio pueden resultarte desconocidas, incluso algo extrañas. Pero date una oportunidad, no tengas miedo a lo nuevo, disfrútalo, siéntelo.

Para terminar, yo quiero agradecer a toda esa gente que me da fuerzas día a día. Que me hace ver que el mundo es un lugar maravilloso si tú así lo deseas. Gracias a todas por estar a mi lado y por arrancarme grandes sonrisas. Valoremos más a las buenas compañías y aprendamos de ellas pues, de esta forma, entre todos podremos construir un lugar para soñar.