A menudo oigo hablar de esa gente que parece estar puesta en tu camino para estorbar, que su única meta es desestabilizarte e intentar hacer que tu recorrido sea aun más difícil de lo que ya es. Sin embargo, son menos las personas que saben valorar a aquellas otras que trasmiten "buenas vibraciones", que te apoyan y están dispuestas a sacar sus mejores sonrisas por verte triunfar. Es para esa gente para la que van dedicadas estas palabras.
Personalmente, me gusta entender la vida como un viaje en tren. A lo largo de los años, este tren se va parando en las diferentes estaciones, a las que podemos llamar recuerdos. Cada vez que nuestro tren se detiene, entra y sale gente del vagón. Normalmente damos mucha importancia a los que se van, pero ¿nos paramos a observar a los que entran? En muchas ocasiones esa gente que accede lo hace para siempre pero no reparamos en ello. Por ello propongo abrir más los ojos y centrar la atención en estas personas, pues gracias a ellas podemos sacar energía para dar de nuevo rumbo al viaje.
A veces ni siquiera es necesario hablar con todas, pues sus acciones sirven de enseñanza. A pesar de ello, la comunicación crea lazos y con guardarte tan solo un pellizquito de cada conversación, puedes llegar a construir grandes mensajes que te hacen poco a poco ser mejor persona.
Por otro lado, conocer nuevas personas es llenarte de vida, conocer nuevos mundos, nuevas experiencias y nuevas sensaciones. En un principio pueden resultarte desconocidas, incluso algo extrañas. Pero date una oportunidad, no tengas miedo a lo nuevo, disfrútalo, siéntelo.
Para terminar, yo quiero agradecer a toda esa gente que me da fuerzas día a día. Que me hace ver que el mundo es un lugar maravilloso si tú así lo deseas. Gracias a todas por estar a mi lado y por arrancarme grandes sonrisas. Valoremos más a las buenas compañías y aprendamos de ellas pues, de esta forma, entre todos podremos construir un lugar para soñar.
Historietas pasajeras
Bienvenidos a mi blog! Este es un espacio en el que encontrarás todo tipo de cosas que se le pasan a un joven corriente por la cabeza. Si es lo que buscas, sigue leyendo. Si no, gracias por visitarlo.
domingo, 22 de noviembre de 2015
domingo, 13 de septiembre de 2015
Bienvenidos refugiados
Tras un largo parón vacacional, no puedo dejar escapar un tema tan serio que está viviendo el mundo, aunque más concretamente la Unión Europea, estas últimas semanas. Se trata de lo que han denominado "crisis migratoria". Esas oleadas de personas que intentan acceder a Europa huyendo de sus países debastados por la guerra.
Qué triste es ver cómo en pleno siglo XXI tenemos una sociedad muy avanzada en unos aspectos pero a la vez tan atrasada en otros. Cómo permitimos que se discrimine a seres humanos que escapan de su pasado, dejando muchas cosas por el camino, por el mero hecho de proceder de países con una economía más pobre que la nuestra. Estamos inmersos en un claro pozo de inhumanidad, en el que nos preocupamos más de que "puedan venir yihadistas infiltrados entre los refugiados" en lugar de aportar todos los recursos que un país medianamente desarrollado, como lo es España, posee.
Por supuesto, no me quiero dejar atrás a toda la gente que se ha volcado con la causa y me ha hecho ver un rayito de esperanza en la población de este país. Por suerte son muchos los ciudadanos que están a favor de darles asilo (como dicta la Constitución) a estas pobres personas. Se han creado campañas de recogida de alimentos, dinero, ropa... por no hablar de las concentraciones realizadas en las calles de muchas ciudades españolas. Gracias por no dejar que este Gobierno nos pisotee con sus mentiras y absurdeces. Todos juntos podemos hacer que todos los que vengan tengan, al menos, una vida más digna (aunque no me cabe duda de que luego los méritos se los atribuirán ellos, los políticos, sin nombrar ni una sola vez al pueblo).
Y en cuanto a las personas que piensan que "ayudaremos cuando estemos bien nosotros" (mensaje que circula por las redes sociales) solo decirles que piensen en el gran exilio de españoles que huían de la Guerra Civil allá por los años 30. Y si esto no les convence, miren las imágenes de quiénes son los que vienen. En la gran mayoría de los casos son familias con menores. Familias que, más que por su bien, buscan un futuro digno a sus hijos donde los únicos ruidos que se escuchen sean los aplausos por un fin de guerra que suponga la reconstrucción de un mundo mejor.
Solo me queda pedir a toda la ciudadanía que se movilice, que consigamos que los muros sean sustituidos por puentes porque ningún ser humano es ilegal. Si entre todos hacemos esto, los de arriba terminarán cediendo y conseguiremos un mundo realmente libre, donde entre todos compartamos lenguas, culturas, tradiciones... y no armas y terror. De no ser así, las cosas seguirán igual y saldrán de una muerte para encontrarse con otra.
Qué triste es ver cómo en pleno siglo XXI tenemos una sociedad muy avanzada en unos aspectos pero a la vez tan atrasada en otros. Cómo permitimos que se discrimine a seres humanos que escapan de su pasado, dejando muchas cosas por el camino, por el mero hecho de proceder de países con una economía más pobre que la nuestra. Estamos inmersos en un claro pozo de inhumanidad, en el que nos preocupamos más de que "puedan venir yihadistas infiltrados entre los refugiados" en lugar de aportar todos los recursos que un país medianamente desarrollado, como lo es España, posee.
Por supuesto, no me quiero dejar atrás a toda la gente que se ha volcado con la causa y me ha hecho ver un rayito de esperanza en la población de este país. Por suerte son muchos los ciudadanos que están a favor de darles asilo (como dicta la Constitución) a estas pobres personas. Se han creado campañas de recogida de alimentos, dinero, ropa... por no hablar de las concentraciones realizadas en las calles de muchas ciudades españolas. Gracias por no dejar que este Gobierno nos pisotee con sus mentiras y absurdeces. Todos juntos podemos hacer que todos los que vengan tengan, al menos, una vida más digna (aunque no me cabe duda de que luego los méritos se los atribuirán ellos, los políticos, sin nombrar ni una sola vez al pueblo).
Y en cuanto a las personas que piensan que "ayudaremos cuando estemos bien nosotros" (mensaje que circula por las redes sociales) solo decirles que piensen en el gran exilio de españoles que huían de la Guerra Civil allá por los años 30. Y si esto no les convence, miren las imágenes de quiénes son los que vienen. En la gran mayoría de los casos son familias con menores. Familias que, más que por su bien, buscan un futuro digno a sus hijos donde los únicos ruidos que se escuchen sean los aplausos por un fin de guerra que suponga la reconstrucción de un mundo mejor.
Solo me queda pedir a toda la ciudadanía que se movilice, que consigamos que los muros sean sustituidos por puentes porque ningún ser humano es ilegal. Si entre todos hacemos esto, los de arriba terminarán cediendo y conseguiremos un mundo realmente libre, donde entre todos compartamos lenguas, culturas, tradiciones... y no armas y terror. De no ser así, las cosas seguirán igual y saldrán de una muerte para encontrarse con otra.
lunes, 6 de julio de 2015
El arte y la cultura
Hoy vengo a hablar de dos conceptos que estamos perdiendo de nuestro vocabulario. En mi opinión, no creo que lleguen a desaparecer nunca pero sí pienso que se están quedando cada vez más atrás y llegará un momento en el que sean muy pocos los que sepan reconocerlo. Es cierto que no todos los géneros que engloba el arte están en el mismo lugar y por ello no voy a generalizar aunque algunos puntos en común sí tienen y son los que voy a remarcar.
En primer lugar, los jóvenes y su tirria hacia el ámbito cultural. Son muy pocas las veces que en un museo, teatro, galería... ves jóvenes, más concretamente, adolescentes. Lo peor no es la indiferencia que les supone, sino que directactemente alegan que son lugares "en los que no se les ha perdido nada". A veces me da por pensar que son muy pocos los que aseguran un futuro digno a este país.
Por otro lado está el poco respeto ante lo desconocido. Como he dicho antes, el arte son muchas cosas además de las que tenemos a nuestro alcance. Muchas veces, optamos por no ver más allá y nos perdemos mundos maravillosos en los que podemos encontrar diferentes puntos de vista que nos llenen y nos hagan entender aspectos que ni siquiera nos habíamos planteado nunca.
Y por último, hablar de la cultura general. Aquellas cosas básicas que vamos adquiriendo desde pequeñitos y son esenciales para que lleguemos a ser personas cultas y con recursos suficientes para salir de cualquier apuro. En muchas ocasiones no fomentamos su aprendizaje haciendo que sepamos mucho de historia, ciencias, música... en genral, conocimientos académicos (también muy importantes, por supuesto) pero tan poco acerca de la vida y lo que nos podemos encontrar en su camino.
En conclusión, creo que vivimos en un país en el que necesitamos más apoyo a la cultura para que formemos personas más sabias y con propios criterios que les permitan descubrir qué rumbo desean tomar en lugar de crear "robots" que vayan por el lugar que tienen marcado.
En primer lugar, los jóvenes y su tirria hacia el ámbito cultural. Son muy pocas las veces que en un museo, teatro, galería... ves jóvenes, más concretamente, adolescentes. Lo peor no es la indiferencia que les supone, sino que directactemente alegan que son lugares "en los que no se les ha perdido nada". A veces me da por pensar que son muy pocos los que aseguran un futuro digno a este país.
Por otro lado está el poco respeto ante lo desconocido. Como he dicho antes, el arte son muchas cosas además de las que tenemos a nuestro alcance. Muchas veces, optamos por no ver más allá y nos perdemos mundos maravillosos en los que podemos encontrar diferentes puntos de vista que nos llenen y nos hagan entender aspectos que ni siquiera nos habíamos planteado nunca.
Y por último, hablar de la cultura general. Aquellas cosas básicas que vamos adquiriendo desde pequeñitos y son esenciales para que lleguemos a ser personas cultas y con recursos suficientes para salir de cualquier apuro. En muchas ocasiones no fomentamos su aprendizaje haciendo que sepamos mucho de historia, ciencias, música... en genral, conocimientos académicos (también muy importantes, por supuesto) pero tan poco acerca de la vida y lo que nos podemos encontrar en su camino.
En conclusión, creo que vivimos en un país en el que necesitamos más apoyo a la cultura para que formemos personas más sabias y con propios criterios que les permitan descubrir qué rumbo desean tomar en lugar de crear "robots" que vayan por el lugar que tienen marcado.
domingo, 21 de junio de 2015
El racismo
Antes de comenzar con la reflexión, me gustaría que supierais el por qué de este tema. Ayer me encontraba con una amiga entrando a uno de los vagones del metro de Madrid. Cuando nos fuimos a sentar, vimos que estaba casi lleno y solo había dos sitios, uno en frente del otro. No nos importó y nos sentamos de esta manera pero sin pensarlo, un hombre de piel negra que estaba a mi lado se levantó y decidió cambiarle el sitio a mi amiga para que así pudieramos estar juntos. Este es un hecho muy común dentro del transporte público pero la razón de mi sorpresa es que yo pensé "cualquier otra persona le podría haber mirado mal o, lo que es peor, ni haberle mirado; mientras que a mí me ha hecho un pequeño favor".
Expongo esta pequeña anécdota (aunque pueda parecer una tontería) para demostrar que todos somos seres humanos y, más allá de las diferencias étnicas y culturales, nos guiamos por la razón y los sentimientos.
Todos estamos ya cansados de ver a dirario escenas de discriminación en función del color de piel y/o procedencia. Me refiero a secuencias cotidianas, lo que cualquier persona puede ver caminando por la calle, pero no me puedo olvidar del Gobierno, ellos son los primeros que nos incitan a este tipo de vejaciones poniendo vallas y tratando como animales a los que solo intentan buscarse un futuro digno y huyen del infierno de pobreza que viven en sus respectivos países. Cuando veo estas escenas me da por preguntarme si no saben que cientos de españoles cogen vuelos cada día para buscarse la vida más allá de nuestras fronteras. La diferencia es notable, unos tienen un papelito llamado pasaporte y los otros no. Pero, ¿el objetivo de emigrar no es acaso el mismo que he mencionado anteriormente? Aquí no tienen oportunidades y encuentra una salida yéndose a otro lugar. Y claro que lo saben, lo que pasa es que es muy fácil ver lo que hay en otros países y no tanto lo que tenemos más cerca.
Eso por un lado. Pero a mí no me gusta hablar solo de unos cuando todos participamos de forma más o menos directa en estas acciones. Y esto lo hacemos mediante los estereotipos. ¿Quién no ha oído alguna vez eso de "estos moros..." o "los 'panchitos' nos quitan el trabajo"? Personalmente, aunque también se me haya escapado alguna vez, pienso que todas esas frases que van en contra de los extranjeros sirven para menospreciar y hacer que los españoles quedemos por encima. Si nunca se han parado a pensarlo, escuchen bien las noticias cuando den algún titular del tipo "8 detenidos en Murcia por un delito de contrabando. 4 de ellos eran de procedencia rusa" (noticia inventada). Nunca, o casi nunca, nombran a los españoles. ¿Tenemos miedo de quedar como los malos?. Y otra cosa más, estos últimos mencionados sí tienen permiso de residencia, pasaporte, o lo que necesiten para estar aquí; lo que me hace pensar que ese papelito no es tan importante a la hora de rechazar a las personas sino que cualquier extranjero tiene que ser criticado. Es decir, vuelvo a la historia de pretender estar en la cabeza.
Por último, solo me queda añadir que muchas cosas que tenemos a nuestra disposición hoy en día (algunas son lujos de los que podríamos prescindir) las trajimos a manos de exclavos o tierras extranjeras explotadas, así como gracias a la invasión musulmana del siglo VIII. Por no hablar del petróleo y otros recursos fósiles de los que carecemos en España. ¿Eso no nos importa que venga de países árabes? Reflexionen un poco.
Para cerrar, dos recomendaciones:
- La canción 'Imagine' de John Lennon en la que sueña con un mundo mejor:
- El vídeo que dejo a continuación:
Expongo esta pequeña anécdota (aunque pueda parecer una tontería) para demostrar que todos somos seres humanos y, más allá de las diferencias étnicas y culturales, nos guiamos por la razón y los sentimientos.
Todos estamos ya cansados de ver a dirario escenas de discriminación en función del color de piel y/o procedencia. Me refiero a secuencias cotidianas, lo que cualquier persona puede ver caminando por la calle, pero no me puedo olvidar del Gobierno, ellos son los primeros que nos incitan a este tipo de vejaciones poniendo vallas y tratando como animales a los que solo intentan buscarse un futuro digno y huyen del infierno de pobreza que viven en sus respectivos países. Cuando veo estas escenas me da por preguntarme si no saben que cientos de españoles cogen vuelos cada día para buscarse la vida más allá de nuestras fronteras. La diferencia es notable, unos tienen un papelito llamado pasaporte y los otros no. Pero, ¿el objetivo de emigrar no es acaso el mismo que he mencionado anteriormente? Aquí no tienen oportunidades y encuentra una salida yéndose a otro lugar. Y claro que lo saben, lo que pasa es que es muy fácil ver lo que hay en otros países y no tanto lo que tenemos más cerca.
Eso por un lado. Pero a mí no me gusta hablar solo de unos cuando todos participamos de forma más o menos directa en estas acciones. Y esto lo hacemos mediante los estereotipos. ¿Quién no ha oído alguna vez eso de "estos moros..." o "los 'panchitos' nos quitan el trabajo"? Personalmente, aunque también se me haya escapado alguna vez, pienso que todas esas frases que van en contra de los extranjeros sirven para menospreciar y hacer que los españoles quedemos por encima. Si nunca se han parado a pensarlo, escuchen bien las noticias cuando den algún titular del tipo "8 detenidos en Murcia por un delito de contrabando. 4 de ellos eran de procedencia rusa" (noticia inventada). Nunca, o casi nunca, nombran a los españoles. ¿Tenemos miedo de quedar como los malos?. Y otra cosa más, estos últimos mencionados sí tienen permiso de residencia, pasaporte, o lo que necesiten para estar aquí; lo que me hace pensar que ese papelito no es tan importante a la hora de rechazar a las personas sino que cualquier extranjero tiene que ser criticado. Es decir, vuelvo a la historia de pretender estar en la cabeza.
Por último, solo me queda añadir que muchas cosas que tenemos a nuestra disposición hoy en día (algunas son lujos de los que podríamos prescindir) las trajimos a manos de exclavos o tierras extranjeras explotadas, así como gracias a la invasión musulmana del siglo VIII. Por no hablar del petróleo y otros recursos fósiles de los que carecemos en España. ¿Eso no nos importa que venga de países árabes? Reflexionen un poco.
Para cerrar, dos recomendaciones:
- La canción 'Imagine' de John Lennon en la que sueña con un mundo mejor:
- El vídeo que dejo a continuación:
martes, 16 de junio de 2015
Introducción
Hola lectores, antes de comenzar me gustaría presentarme. Mi nombre es Álvaro, un joven habitante del sur de Madrid. Me considero un chico normal y corriente aunque me caracteriza algo en concreto: no puedo parar de hablar. Pero claro, llega un momento en el que tienes tantas cosas que contar, que no sabes qué hacer con ellas. Y ese es el motivo por el que decido iniciarme con este Blog, compartir con todos vosotros mis reflexiones, quejas, recomendaciones, relatos... en resumen, un sin fin de cosas que se me pasan por la cabeza y debo contarle a alguien.
Como bien digo, en este espacio encontrarás información sin orden ni concierto, por lo tanto, no puedo asegurar cada cuánto escribiré sino que actualizaré cuando tenga algo nuevo que contar.
Y, sin más preámbulos, os doy la bienvenida a "Historietas pasajeras". Espero que disfrutéis con mis escritos y -aunque no es necesario decirlo- estoy abierto a todo tipo de opiniones.
Un saludo, Álvaro.
Como bien digo, en este espacio encontrarás información sin orden ni concierto, por lo tanto, no puedo asegurar cada cuánto escribiré sino que actualizaré cuando tenga algo nuevo que contar.
Y, sin más preámbulos, os doy la bienvenida a "Historietas pasajeras". Espero que disfrutéis con mis escritos y -aunque no es necesario decirlo- estoy abierto a todo tipo de opiniones.
Un saludo, Álvaro.
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